{"id":2233,"date":"2023-02-03T15:21:28","date_gmt":"2023-02-03T14:21:28","guid":{"rendered":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/?p=2233"},"modified":"2023-02-03T18:18:48","modified_gmt":"2023-02-03T17:18:48","slug":"sintesi-de-lesglesia-espanyola-per-a-letapa-continental-europea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/2023\/02\/03\/sintesi-de-lesglesia-espanyola-per-a-letapa-continental-europea\/","title":{"rendered":"S\u00cdNTESI DE L\u00b4ESGL\u00c9SIA ESPANYOLA PER A L\u00b4ETAPA CONTINENTAL EUROPEA"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">S\u00cdNTESIS PARA LA ETAPA<br \/>\nCONTINENTAL EUROPEA<\/h3>\n<p>Madrid, 28 de enero de 2023<br \/>\nConferencia Episcopal Espa\u00f1ola<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nLa pregunta fundamental que gu\u00eda todo el proceso sinodal \u2014conviene recordarlo\u2014 es \u00ab\u00bfc\u00f3mo se realiza hoy, a diversos niveles (desde el local al universal) ese \u201ccaminar juntos\u201d que permite a la Iglesia anunciar el Evangelio, de acuerdo a la misi\u00f3n que le fue confiada; y que\u0301 pasos el Esp\u00edritu nos invita a dar para crecer como Iglesia sinodal?\u00bb; tampoco podemos olvidar el lema que inspira los trabajos: \u00abcomuni\u00f3n, participaci\u00f3n y misi\u00f3n\u00bb.<!--more--><\/p>\n<p>Sobre la base de esta doble premisa, el pueblo de Dios que peregrina en Espa\u00f1a (pastores, vida consagrada y laicos) ha llevado a cabo la recepci\u00f3n del Documento de trabajo para la etapa continental (DEC), \u00abEnsancha el espacio de tu tienda\u00bb (Is 54,2). Este documento se ha dado a conocer a los grupos sinodales que participaron en la fase diocesana y han realizado aportaciones las di\u00f3cesis, la vida consagrada, y movimientos y asociaciones laicales.<\/p>\n<p>El equipo sinodal de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola hemos realizado un esfuerzo de s\u00edntesis, siendo fieles a las aportaciones recibidas e intentando reordenar las propuestas para integrarlas en el esquema que pidi\u00f3 la Secretar\u00eda General del S\u00ednodo, respondiendo a las tres preguntas que se encuentran en el DEC, 106.<\/p>\n<p>Aunque el tiempo para la reflexi\u00f3n y el trabajo diocesano en esta etapa continental ha sido corto y la participaci\u00f3n menor que en la fase anterior, la experiencia y el camino recorridos hasta el momento permiten afirmar que la sinodalidad avanza en nuestra Iglesia que peregrina en Espa\u00f1a, pasando de concebirse como una teor\u00eda o un concepto abstracto, a entenderse como una realidad que favorece la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>El proceso sinodal no ha llegado a su fin, sino que este modo de ser Iglesia debe continuar configurando todas nuestras acciones pastorales para hacer realidad la vocaci\u00f3n de la Iglesia, que es la evangelizaci\u00f3n, el anuncio expl\u00edcito de Jesucristo.<\/p>\n<p>1. <strong>\u00bfQu\u00e9 intuiciones resuenan m\u00e1s fuertemente con las experiencias y realidades concretas de la Iglesia? \u00bfQu\u00e9 experiencias parecen nuevas o iluminadoras?<\/strong><\/p>\n<p>El DEC ha sido acogido muy positivamente en nuestras distintas realidades eclesiales. Somos conscientes de que no estamos ante un documento magisterial y de que no se trata de un documento definitivo, pero percibimos que recoge en esencia las esperanzas y preocupaciones del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>La imagen b\u00edblica de la tienda nos parece muy sugerente e iluminadora como s\u00edmbolo de lo estamos llamados a ser: una Iglesia en salida, integrada por personas diversas y plurales que, desde el deseo de ser cada d\u00eda m\u00e1s acogedora, pero sin olvidar el fundamento de la unidad, abra sus puertas y se haga presente, bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Resuena como una intuici\u00f3n compartida la valoraci\u00f3n positiva de la propia experiencia del camino realizado hasta ahora. Un camino que vamos recorriendo con ilusi\u00f3n, esperanza y alegr\u00eda, aunque no faltan actitudes de escepticismo, miedo e incluso rechazo, por la novedad que significa en s\u00ed misma la experiencia de escuchar, dialogar y, en general, caminar juntos.<\/p>\n<p>El proceso sinodal no debemos concebirlo como la soluci\u00f3n a los problemas que la Iglesia tiene en su conjunto, sino como un don del Esp\u00edritu Santo que nos llama a la escucha activa, al di\u00e1logo profundo y al discernimiento comunitario a trav\u00e9s de la metodolog\u00eda de la conversaci\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>Intuimos tambi\u00e9n que, para caminar juntos, es necesaria en cada uno de los miembros de la Iglesia una continua conversi\u00f3n personal, desde la escucha de la palabra de Dios, la oraci\u00f3n y los sacramentos, destacando la centralidad de la eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>El proceso sinodal est\u00e1 ayudando a tomar conciencia de la dignidad com\u00fan de todos los bautizados y la necesidad de revitalizarla, para crecer en corresponsabilidad y sentido de pertenencia a la Iglesia. Todo esto se percibe con mayor fuerza en el laicado, pero tambi\u00e9n aparece en los pastores y en la vida consagrada.<\/p>\n<p>Sigue resonando con intensidad la invitaci\u00f3n a ser una Iglesia en salida, en el contexto de la secularizaci\u00f3n que vivimos en Europa y en Espa\u00f1a. Por eso, se subraya el anhelo de una Iglesia misionera, de puertas abiertas, donde se escuche el grito de los m\u00e1s pobres y vulnerables, sin olvidar el clamor de la tierra. Una experiencia novedosa ha sido la gran coincidencia en la importancia del ecumenismo y del di\u00e1logo interreligioso, que ampl\u00eda el espacio de nuestra tienda, la Iglesia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se intuye el valor de la religiosidad popular y el papel fundamental que debe tener la pastoral familiar.<\/p>\n<p>En l\u00edneas generales, el proceso sinodal est\u00e1 siendo una luz del Esp\u00edritu Santo que nos alienta a seguir caminando juntos, desde la escucha activa, para que vayamos pasando de una Iglesia de mantenimiento a una Iglesia misionera.<\/p>\n<p>2.<strong> \u00bfQu\u00e9 tensiones o divergencias sustanciales surgen como particularmente <\/strong><strong>importantes? En consecuencia, \u00bf cu\u00e1les son las cuestiones e interrogantes <\/strong><strong>que deber\u00edan abordarse y considerarse en las pr\u00f3ximas fases del proceso?<\/strong><\/p>\n<p>El DEC nos invita a imaginar la Iglesia como tienda del encuentro, espacio de acogida, familia, casa y hogar de todos. Esta definici\u00f3n expresa dinamismo, flexibilidad y apertura. Lo hemos experimentado en este \u00abtiempo de gracia\u00bb y ello nos ha permitido identificar tensiones en el camino recorrido.<\/p>\n<p>Detectamos que las mismas polarizaciones existentes en la sociedad laten en el seno de la Iglesia: la polarizaci\u00f3n entre diversidad y unidad y necesidad de di\u00e1logo (entre nosotros, a nivel ecum\u00e9nico y con la sociedad); la polarizaci\u00f3n entre tradici\u00f3n y renovaci\u00f3n (particularmente en la liturgia y en el lenguaje); la polarizaci\u00f3n entre Iglesia piramidal e Iglesia sinodal (que se manifiesta en nuestras estructuras).<\/p>\n<p>El trinomio \u00abcomuni\u00f3n, participaci\u00f3n y corresponsabilidad\u00bb aparece repetidamente en las aportaciones, admiti\u00e9ndose que existen impedimentos para crecer en ellos, particularmente por las resistencias del clero y la pasividad de los laicos. Se detecta con fuerza la tensi\u00f3n del clericalismo que lleva a confundir el servicio con el poder. Nos duelen las distancias existentes entre los miembros del pueblo de Dios de distintas vocaciones y la soledad en la que viven algunos de ellos. Un primer paso para abordarlo es la formaci\u00f3n en los seminarios y noviciados y la que reciben los laicos.<\/p>\n<p>El camino recorrido en estos meses nos lleva a afirmar que la sinodalidad va tomando forma poco a poco en la vida de nuestras Iglesias particulares, aunque no faltan divergencias sobre su comprensi\u00f3n y actuaci\u00f3n, que se expresan en desconfianza, escepticismo, miedo, desinter\u00e9s, confusi\u00f3n e incluso obstaculizaci\u00f3n. Se manifiesta un deseo de participaci\u00f3n real del pueblo de Dios en la vida y en la toma de decisiones en la Iglesia, que se topa con evidentes limitaciones estructurales. De ah\u00ed la petici\u00f3n de que los organismos sinodales no sean meramente consultivos, sino lugares donde las decisiones se tomen en base a procesos de discernimiento comunitario.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que afirmamos haber realizado una escucha atenta y profunda que se convierte en acogida, enraizada en la Palabra y en el seguimiento de la voz del Esp\u00edritu Santo, tambi\u00e9n asumimos la dificultad \u2014y, en ocasiones, el rechazo\u2014 al encuentro con lo diverso, lo diferente, especialmente cuando puede causar esc\u00e1ndalo o incomodidad. Se mencionan temas muy variados: los pobres, los marginados, las personas con discapacidad, el mundo de la inmigraci\u00f3n, las personas con situaciones familiares o afectivas diversas o aquellos que se alejaron de la Iglesia o que nunca formaron parte de ella.<\/p>\n<p>Unido a lo anterior, se expresa la tensi\u00f3n entre el sentido de pertenencia a la Iglesia y la propia realidad personal. Esta situaci\u00f3n nos cuestiona sobre la relaci\u00f3n entre acogida y fidelidad a la doctrina y magisterio de la Iglesia, as\u00ed como entre verdad y misericordia.<\/p>\n<p>El esc\u00e1ndalo de los abusos sexuales tambi\u00e9n provoca tensi\u00f3n: reconocer el mal causado, reparar a las v\u00edctimas, aumentar la protecci\u00f3n y avanzar hacia una mayor transparencia, son algunos aspectos importantes que hemos de seguir cuidando para sanar esta herida y reconstruir la confianza y la credibilidad de la Iglesia.<\/p>\n<p>Muy relevante resulta el contraste que se expresa en relaci\u00f3n al papel de la mujer, invit\u00e1ndose a un discernimiento sin miedo, desde la com\u00fan dignidad bautismal.<\/p>\n<p>Asimismo, se reitera insistentemente la escasa participaci\u00f3n de los j\u00f3venes en el proceso sinodal y en la vida de la Iglesia. Nos sentimos interpelados a aprender a escucharles, a modificar el modo de comunicar el mensaje del Evangelio, que ha de ser creativo, comprensible, integrador y generador de di\u00e1logo intergeneracional.<\/p>\n<p>Finalmente, siendo cierto que se precisa y demanda una mayor formaci\u00f3n lit\u00fargica, tambi\u00e9n es clara la llamada a que se muestre la relaci\u00f3n de la liturgia con la vida, de tal modo que se encarne en nuestra realidad personal y comunitaria, por medio de una renovaci\u00f3n de las formas y del lenguaje que propicien una mayor participaci\u00f3n de todo el pueblo de Dios.<\/p>\n<p>3.<strong> Mirando lo que surge de las dos preguntas anteriores, \u00bfcu\u00e1les son las prioridades, los temas recurrentes y las llamadas a la acci\u00f3n que pueden ser compartidas con las Iglesias locales de todo el mundo y discutidas durante la primera sesi\u00f3n de la Asamblea Sinodal en octubre de 2023?<\/strong><\/p>\n<p>La participaci\u00f3n en el proceso sinodal nos ha hecho sentirnos llamados a la acci\u00f3n \u2014desde la conciencia de la propia vocaci\u00f3n y la complementariedad con el resto de vocaciones\u2014, en un doble sentido.<\/p>\n<p>En primer lugar, respecto a la \u00abforma\u00bb, partiendo de la positiva experiencia que estamos viviendo, resulta imprescindible en el momento presente estructurar la sinodalidad. Hemos de lograr que cale en nosotros \u2014obispos, sacerdotes, di\u00e1conos, vida consagrada y laicos\u2014 y en nuestras comunidades de referencia la necesidad de caminar juntos, de escucharnos, dialogar y de discernir a la luz del Esp\u00edritu sobre las diferentes cuestiones que se nos suscitan, desde la complementariedad de nuestras vocaciones y un correcto entendimiento de lo que es y significa la sinodalidad. Este camino compartido permitir\u00e1 reforzar los espacios sinodales existentes, ir superando algunas de las tensiones que se han percibido en el proceso \u2014como el clericalismo, las divisiones internas, los prejuicios, la ausencia de di\u00e1logo\u2014 y, al mismo tiempo, generar comuni\u00f3n entre nosotros y mostrar nuestra unidad all\u00ed donde nos hacemos presentes.<\/p>\n<p>En segundo lugar, respecto al \u00abfondo\u00bb, urge resituar en el momento presente la misi\u00f3n de la Iglesia en el mundo en un contexto secularizado. Resulta necesario revitalizar el papel de la Iglesia en el espacio p\u00fablico y renovar su compromiso con la justicia, los procesos de construcci\u00f3n de la paz y la reconciliaci\u00f3n, los derechos humanos, el cambio social, el mundo del trabajo y la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica. En definitiva, seguir avanzando hacia una Iglesia en salida con una clara identidad misionera en todos sus proyectos, propuestas y acciones.<\/p>\n<p>En coherencia con esto, vemos que no se trata de cambiar la misi\u00f3n ni el ser de la Iglesia, sino de actualizarla, de que cada uno de nosotros la hagamos propia en el momento presente, en funci\u00f3n de nuestra condici\u00f3n y responsabilidad y desde una espiritualidad de comuni\u00f3n. En este sentido, se perciben con fuerza como prioridades espec\u00edficas que han de ser objeto de ulterior discernimiento en la Asamblea Sinodal las siguientes:<\/p>\n<p>1.- Potenciar la acogida en nuestras comunidades, particularmente a cuantos se sienten excluidos por su procedencia, situaci\u00f3n afectiva, orientaci\u00f3n sexual u otros motivos. Que las comunidades sean espacios integradores desde los que acompa\u00f1emos a los hombres y mujeres de hoy en sus anhelos y necesidades, compartiendo con ellos la belleza de la fe que profesamos.<br \/>\n2.- Promover la corresponsabilidad, real y efectiva, del pueblo de Dios, superando el clericalismo, que empobrece nuestro ser y misi\u00f3n, y potenciando el acompa\u00f1amiento por parte de sacerdotes y miembros de la vida consagrada.<br \/>\n3.- Reconocer definitivamente el papel de la mujer en la Iglesia y fomentar su participaci\u00f3n, plena y en condiciones de igualdad, en todos los niveles de la vida eclesial y, en particular, en el gobierno de las instituciones.<br \/>\n4.- Articular la integraci\u00f3n y participaci\u00f3n de los j\u00f3venes en nuestras comunidadescomo prioridad pastoral.<br \/>\n5.- Dinamizar la formaci\u00f3n en las cuestiones fundamentales de nuestra fe, espec\u00edficamente en materia de doctrina social de la Iglesia \u2014tambi\u00e9n sobre la propia sinodalidad\u2014 a fin de reforzar nuestra presencia p\u00fablica evangelizadora y transformadora de la realidad social.<br \/>\n6.- Fomentar el di\u00e1logo con el mundo y la cultura, con otras confesiones religiosas y con la increencia, mejorando la capacidad de escucha y tambi\u00e9n lacomunicaci\u00f3n.<br \/>\n7.- Cuidar la liturgia a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n y de una mayor comprensibilidad de sus ritos y contenidos, como expresi\u00f3n de una fe viva, consciente y activa.<\/p>\n<p>Sabemos que estas prioridades encierran grandes desaf\u00edos para la Iglesia y exigen un profundo discernimiento que permita unir renovaci\u00f3n con tradici\u00f3n, actualizaci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico con la fidelidad a Jesucristo.<\/p>\n<p>Pedimos al Esp\u00edritu Santo que ilumine a todos y, en particular, a cuantos participar\u00e1n en la Asamblea continental europea y en la XVI Asamblea General Ordinaria del S\u00ednodo de los Obispos, para que sepamos responder a lo que \u00e9l espera de todos y cada uno de nosotros en esta hora del mundo y de la Iglesia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00cdNTESIS PARA LA ETAPA CONTINENTAL EUROPEA Madrid, 28 de enero de 2023 Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola Introducci\u00f3n La pregunta fundamental que gu\u00eda todo el proceso sinodal \u2014conviene recordarlo\u2014 es \u00ab\u00bfc\u00f3mo se realiza hoy, a diversos niveles (desde el local al universal) ese \u201ccaminar juntos\u201d que permite a la Iglesia anunciar el Evangelio, de acuerdo a la &hellip; <a href=\"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/2023\/02\/03\/sintesi-de-lesglesia-espanyola-per-a-letapa-continental-europea\/\" class=\"more-link\">Continuar llegint<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;S\u00cdNTESI DE L\u00b4ESGL\u00c9SIA ESPANYOLA PER A L\u00b4ETAPA CONTINENTAL EUROPEA&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-2233","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sinode-2021-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2233","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2233"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2233\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2245,"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2233\/revisions\/2245"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupdeldissabte.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}